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Dub: Una revolución musical. 1ª parte

Posted on 6 marzo, 2012 in Sin categoría by inyaki

El primer artículo es este escrito por Chris Lane hace un par de años y titulado: Dub – A Musical Revolution. Es lo mejor que he leído en 30 años sobre el origen del dub, sobre todo por lo cualificado que está su autor.

La mayoría de las personas que escriben sobre el Reggae son coleccionistas o periodistas pero no son músicos o técnico de sonido capaces de producir discos o incluso mezclar Dub. Chris Lane es la excepción, él es todas esas cosas y tiene por tanto ambas perspectivas, contando con cuatro décadas de trayectoria profesional.

Chris es una de las primeras personas en escribir sobre Reggae con verdadero conocimiento, respeto y seriedad, un auténtico pionero en este área (desde 1973 una época en la que la prensa musical británica no tomaba en serio aun la música jamaicana)  y también una de las pocas personas que escribe con la experiencia personal de saber cómo funciona el proceso de grabación, producción y mezcla de música jamaicana. A parte de eso es una de las personas más humildes y normales que uno se pueda encontrar.

Este afable inglés, fanático del Reggae desde 1969, empezó a viajar a Jamaica en 1973 cuando solo tenia 17 años, visitando por entonces los estudio de King Tubbys y Black Ark, (el mítico estudio de Lee “Scratch” Perry aun no acabado de construir era donde este adolescente dormía  para ahorrarse así gastos del hotel y poderse comprar mas discos!). También visitó a sus amigos Bob MarleyBunny LeeKing Tubbys, el propio Perry, etc. Todos ellos fascinados, sin duda, por el conocimiento de este jovencísimo entusiasta llegado de Londres, algo muy inusual por entonces cuando la gran mayoría no sabíamos ni quien era Bob Marley ni de la existencia del Reggae.

En este detallado y exclusivo artículo (que aunque fue escrito en inglés solo ha sido publicado en francés anteriormente) Chris revela el origen del Dub a partir de la peculiarisima evolución y de la música jamaicana. Lane aclara que muchos de los conceptos que a veces se creen recientes en realidad llevan décadas existiendo (aunque quizás con distintos nombres) y analiza los desarrollos tecnológicos que dieron lugar al Dub.

Es un gran artículo de divulgación  pero en parte para iniciados ya que presupone un conocimiento de la historia de la música jamaicana y estar algo familiarizado con con la jerga (y los tecnicismos) de los estudios de grabación. Teniendo esto muy en cuenta, y dado que no se trata de que lo entiendan solo los profesionales de la música ( ¡ y aburrir al resto de los mortales !) sino todo el mundo, le he añadido algunas explicaciones de cosecha propia al traducirlo (creo que así se entiende mejor) y también este prefacio. En cualquier caso (y esto si que es una de las cosas buenas de internet) se pueden hacer búsquedas de las palabras que no entendemos… pero cuidado con fuentes como Wikipedia… que a veces dicen muchas boludeces ( ¡ como dicen en Argentina!).

Le pedí a Chris su permiso para divulgarlo en castellano y aprovechamos la ocasión para corroborar algunas detalles, retocarlo y actualizarlo. No he incluido su versión original en inglés ya que esta contratada para aparecer en una revista especializada en unos meses.

Dub: King Tubby en su legendaria mesa

¿Que es el Dub?

Básicamente es un estilo de música del Reggae creado por los técnico de sonido jamaicanos a principios de los años 70 y que consiste en la manipulación (en la mesas de mezclas) de las grabaciones, reformándolas y reconstruyéndolas por medio de múltiples efectos: ecos, reverberaciones, retardos (delays), etc. Un proceso o técnica de estudio en la que se cambia el centro de gravedad de la música, poniendo en primer plano el bajo y la bateria, prescindiendo de manera intermitente de voces y solos instrumentales.

Hoy por hoy el Dub es considerado por muchos musicólogos como una de las más importantes aportaciones creativas a la musica popular de la segunda mitad del siglo XX. Un sonido genuino e intoxicante que ha trascendido la música jamaicana proyectando su influencia sobre multitud de géneros y manifestaciones de música popular contemporáneas.

A veces muchos periodistas y musicólogos sobre-intelectualizan la música y desestiman lo engañosamente simple y orgánico que puede ser el proceso creativo. En realidad el Dub fue creado de una forma orgánica y espontánea por un puñado de personas que no aceptaban las reglas establecidas, no se creían los dogmas musicales y no prestaron demasiada atención a lo que estaban haciendo.

Estos analistas también se obsesionan en encasillar y clasificar. Buscan términos y definiciones de algo que está en continuo desarrollo, y así ignoran la evolución temporal. Personalmente creo que la música es como un lenguaje en continua evolución y al igual que los idiomas y modismos evolucionan con su uso diario, la música evoluciona y está en una evolución permanente.

Las primeras mezclas Dub no eran realmente muy distintas de las llamadas “versions” (versiones instrumentales) que existían de facto desde mitad de los 60 y fueron introducidas como caras B en 1969. Editar estas versiones fue un hábito adoptado por los productores por 2 motivos: primero para responder a la demanda generada por los deejays (por entonces llamados “toasters”) a quienes estas versiones instrumentales les proporcionaban un espacio para improvisar sus impactantes rimas y verborrea rítmica, y por otro lado, los productores encontraron una manera conveniente de evitar el gasto y la molestia de grabar nuevas canciones para su uso como caras B.

El Dub es un ejemplo más de la legendaria habilidad de los jamaicanos para la optimización y el reciclaje de sus escasos y rudimentarios recursos. Usando su creatividad y talento ( y la música como materia prima)  convierten la mesa de mezclas y el estudio en una herramienta creativa, transformado deshechos en obras de arte.

Les daban igual las reglas y normas, tiraban a la basura los manuales y es que,  a fin de cuentas,  su prioridad era que el resultado  gustara a su audiencia,  que sonara ” bien ” y… que la gente lo bailase, eso era lo verdaderamente importante!

Crucial Bunny en la mesa de Channel One ( foto de S. Morgenstierne)

Aquí está el artículo:

                                                UNA HISTORIA DEL DUB

Prolegómenos:

Para apreciar plenamente el crecimiento y desarrollo del fenómeno del Dub puede ser conveniente saber un poco de la historia y conocer algunas de las técnicas necesarias para la grabación de la de música popular del último siglo.

Desde que Edison inventase el fonógrafo en 1877, posibilitando que por tanto que el sonido de la música pudiera ser almacenado, copiado y comercializado, el proceso se ha mantenido en general igual. Primeramente los cilindros, y después los discos de gramófono, se habían hecho grabando (registrando el sonido) de los artistas y músicos directamente en discos de acetato (acetates), también llamados disco de laca (wax discs) que eran enviados a las fábricas para ser procesados (y manufacturados), sin casi ningun tratamiento, así que la “toma” sonora que había sido elegida como el master era lo que el público escuchaba cuando fuese puesto a la venta. Cuando los técnicos de grabación estadounidenses y británicos tuvieron acceso a los magnetófonos grabadores capturados a los alemanes tras la Segunda Guerra Mundial ( foto adjuntada ), se desarrolló la moderna grabadora de cinta y así durante los años 50 se hizo cada vez más común que la música comercializada se grabara en un formato de cinta magnética en lugar de hacerlo directamente en el disco.

Con la resultante mejora en la respuesta de frecuencia y rango dinámico, se hizo más práctico anadir “over-dubs” (grabar añadidos posteriormente a lo grabado anteriormente) de partes instrumentales o vocales adicionales mediante la transferencia de lo ya grabado en el magnetofón a un segundo magnetofón, mientras que al mismo tiempo se le añadía otra parte tocada o cantada “en vivo”.

A pesar de que el uso de cinta magnetofónica despertó la imaginación de los productores pioneros más innovadores de Pop y  Rock & Roll, ya que ofrecía la posibilidad de ser editada, acelerada o ralentizada, ser reproducida en dirección contraria ( hacia atrás ), o incluso ser utilizada para crear efectos de eco, etc… el proceso de sobredoblaje (overdub) sólo permitiría que muy pocas capas de registro sonoro se pudiesen añadir sin que disminuyera muy notablemente la calidad del audio, y en cualquier caso, todas estas grabaciones eran siempre en mono, porque los cabezales tenían sólo una “pista”. Sin embargo, Les Paul, el genio de la guitarra, quien ya fuese pionero en el arte del overdubbing utilizando los discos de acetato, ya usaba entonces magnetofonos de cinta para conceptos sonoros más avanzados como el ‘phasing’, y el eco, etc. Les Paul se construyó el primer grabador de ocho pistas  y lo estaba usando para grabar una serie impresionante de éxitos. No pasó mucho tiempo antes de que la industria discográfica se diera cuenta de la importancia de estas nuevas tecnologías y así, a principios de los 50, la compañía Ampex comenzó a suministrar grabadoras de 2 pistas (estéreo) a los principales estudios de grabacion norteamericanos.

Estos nuevos aparatos de 2 pistas abrieron muchas opciones para la nueva generación de creadores de música, y la década siguiente traería aún más avances en ingeniería de sonido como magnetófonos de tres, cuatro e incluso de ocho pistas. Los productores y los ingenieros (técnicos) de sonido encontraron nuevas formas de grabar música, siempre tratando de crear un sonido que fuera más limpio, más grandioso, más brillante y con más pegada que sus competidores, y al lograrlo, consiguieron que su contribución en los discos fuese tan importante (en algunos casos incluso más!) que los propios artistas o interpretes acreditados como autores en las portadas.

Muchos productores, ingenieros y estudios desarrollaron sus propios sonidos con un sello personal reconocible, y a finales de los años 60 la mayoría de los fans del pop podía reconocer el trabajo de los productores y las disqueras (compañías discográficas) más distintivas sólo por el sonido que salía de sus radios, independendientemente de quien cantase.

Productores visionarios y técnicos de sonido como Phil Spector, Shadow Morton, Tom Dowd de Atlántic Records, y los arreglistas-productores de sellos independiente con su propio estudio como Chess, Stax, y por supuesto Motown, que fueron los lideres del mercado estadounidense de pop, rhythm & blues (r&b) y soul durante los años sesenta, mientras que en Gran Bretaña, George Martin y los Beatles, y por supuesto el legendario Joe Meek, creaban nuevas fronteras en el pop británico.

Y mientras tanto en Jamaica:

A finales de los años 50 la naciente industria discográfica de la isla se concentraba solo en estilos locales como el Mento, el Calypso y el Folk jamaicano, aparte de música Pop de EEUU (y algo de Jazz, música latina y R & B) editada en la isla bajo licencia de otras compañías foráneas.

La primera persona en construir su propio estudio de grabación (bastante rudimentario) fue Stanley Motta, quien se dedicaba a la fotografía, al alquiler de sistemas de megafonía, y a la venta de discos y aparatos eléctricos en sus tiendas en Half Way Tree y la calle Harbour Street en el centro de Kingston.

Descrito como “una sala con un micrófono y un piano”, el estudio de Motta se ubicaba en Hanover Street, y ya en 1951, con la vista puesta tanto en el potencial del turismo como en el mercado local, comenzó a producir una serie de canciones de Calypso y Mento que serían enviadas al Reino Unido para su fabricación, para después (una vez manufacturadas) ser enviadas de vuelta a Jamaica para ser comercializadas en su propio sello llamado MRS (iniciales de Motta’s Recording Studio).

Estas primeras producciones eran registradas directamente en su disc-cutter lathe ( torno corta-acetatos – ver foto adjunta ) que se había comprado en EEUU y funcionaba a a la velocidad de 78 rpm (revoluciones por minuto). En este estudio se grabaron los primeros temas de R&B jamaicano. Cuando se graba en 1959 se graba el dubplate (acetato) original del legendario tema de Derrick Harriott, “Lollipop Girl’’ asi como varios temas de Laurel Aitken.

Alrededor de 1960 Motta abandonó sus actividades en el negocio de la música, al parecer para concentrarse en sus otros negocios y su carrera política.

Otro de los pioneros fue Ken Khouri, quien tambien había adquirido un disc-cutter de 78 rpm ya desde 1949 y llevaba años ofreciendo un servicio de grabaciones particulares en fiestas, acontecimientos y ferias por toda la isla.

Después de varios intentos infructuosos de licenciar sus propias grabaciones jamaicanas de Calypso a diversas compañías estadounidenses, empezó también a prensar discos utilizando los servicios de manufacturadoras del Reino Unido. Se dice que su disco “Mary Had A Little Lamb” (de Hubert Porter) se agotó rápidamente (con una tirada de 5.000 copias), a pesar de que es generalmente reconocido que muy pocos hogares en Jamaica poseían un reproductor de discos (tocadiscos) en aquellos años.

Khouri se percató del potencial del negocio de la venta de discos, y estableció su propio estudio (Federal) y su factoría de prensaje en la King Street, donde se grabarían y manufacturarían discos de música jamaicana local (en el sello Kalypso), así como prensajes locales de sellos norteamericanos bajo contrato de licencia (Khouri tenía en exclusiva sellos como Mercury, por ejemplo). Enseguida otros empresarios le siguieron los pasos: los hermanos Tawari formaron otra empresa manufacturadora llamada Caribbean Recording Co en la legendaria Orange St. (entre sus sellos estaban Caribou, DownBeat y Tropical).

Otros de los productores locales pioneros fueron Chin’s, que grabó 78rpms en su tienda de radios en Church Street (por las noches… cuando estaba vacia), y Alec Dury de la tienda The Times Store, quien editó un álbum de calypsos para venderlos en la sección de discos de su tienda/almacén de muebles.

Scans de www.mentomusic.com

Otro acontecimiento importantisimo que ocurrió de forma paralela y que tendrá una importancia crucial, es el nacimiento a finales de los 40 de un fenómeno exclusivamente jamaicano:  los sound systems, cuyo desarrollo y crecimiento durante la decada de los 50 estaría completamente conectado a la industria discográfica jamaicana.

Continuará…….